V*I*V*E

Viaje Interior Viaje Exterior

EL VIAJE DEL GUERRERO

“¡¡Para robarte cuatro monedas, pueden llegar a matarte!! ¿¿¿Tan poco vale mi vida???”, preguntó Charly sin poder comprender este misterio, en el contexto de una conversación en la que relatábamos los placeres y los peligros de nuestros respectivos Viajes por Latinoamérica.

No habían transcurrido 48 horas, y me hallaba enfrascado precisamente en la lectura de un capítulo de “Conversaciones con DIOS III” dedicado a la muerte, cuando recibí la noticia de que Diego, conocido mío, y gran amigo de Charly, había sido asesinado el día anterior por quienes consideraron que su vida no valía las cuatro monedas con las que pensaba pagar el taxi que estaba esperando, no en México DF, sino en la vanguardista Barcelona.

No me extrañó minutos más tarde, que el e-mail de “ayahuascaperú” que esperaba pacientemente en la bandeja de entrada, tratara también el temible tema de la muerte, pues es el sincronismo la tecnología empleada por el Cosmos para comunicarse.

Cuando horas más tarde, caminaba hacia mi rincón de lectura y sosiego de Zumarraga-Urretxu, The Intrepid Fox”, preguntándome si también “El Poder de la Intención” que llevaba bajo el brazo, insistiría sobre el viaje a la dimensión invisible, brotó en mi mente el consejo de Eckhart Tolle (El Poder del AHORA) de practicar el estado de presencia, de SER, de pura conciencia, de meditación, en las situaciones fáciles de la vida, cuando todo está bien, para lograr estar mejor preparado en los momentos difíciles, durante esas pruebas que llegan en el momento preciso, y en las que la conexión con el Poder Interior es más necesaria que nunca. Por lo que traté de deslizarme en silencio hasta mi destino, donde no me sería permitida la apacible y reflexiva lectura, pues la hora de la Prueba ya había llegado.

 

Aunque vivimos en la misma aldea, la vida no había cruzado nunca nuestros destinos hasta ese momento. Todo parecía indicar que se trataba de uno más de los innumerables regalos con los que me mima la vida, pues tanto Carlos como Juan (sus nombres han sido modificados por respeto a su intimidad) se mostraban encantados con la conversación y con la compañía, pero a medida que aumentaba la confianza, la oscuridad comenzó a envalentonarse a través de la boca de Carlos:

“¡¡No hay mujer buena!!”, escupió. “¡¡¡Lo primero que hay que hacer al conocer a una mujer, es darle dos hostias, por si acaso!!!”, remató con osadía.

Primera lección de la noche: tratar de razonar con argumentos y lógica, con un oso hambriento, es una forma como otra cualquiera de perder el tiempo.

 

La vida de los caballeros oscuros fluye de reyerta en vendetta, hasta el punto de que si cierran “la disco” sin haberle partido la cara a alguien, buscarán desesperadamente una “mala mirada”, para poder recargar energía humillando a la víctima, y demostrando quién es el macho dominante. “¿Te acuerdas de aquel pavo al que le dio una patada en la cabeza el Lonchas (o algo así)? “La mejor patada en la cabeza que he visto en mi puta vida”, le dice el Carlos al Juan.

“Tú no eres maricón, ¿no? ¡Porque a nosotros los maricones nos dan asco! ¡Eso es antinatural! ¡¡¡Y tú pareces maricón!!!”, me avisa con desprecio.

 

Caminé hacia el baño sopesando la posibilidad de retirarme, dado que la energía con la que me estaba enfrentando, era la más densa y oscura de cuantas había tenido el gusto de mirar a la cara. Sabía que existían, pero nunca antes había olido una. Mientras aliviaba mi vejiga, la tenebrosa mueca de un dibujo mensajero, en una pegatina que me observaba desde la máquina expendedora de preservativos, me ayudó a decidirme: Era la muerte, con su negra capucha, gris guadaña, y blanca calavera.

En tanto que ya dejé de creer en las casualidades, decidí afrontarla, pues era más que obvio que se trataba de mi prueba. Regresé por tanto ante los enviados, para que el señor oscuro me explicara, vomitando odio, que al responsable de mi amanerada forma de sostener el vaso, habría que matarlo (Carlos está convencido de que algún profesor de “mariconismo” me ha enseñado “modales”)

Su ira homofóbica continuaba en aumento, y aún más si me atrevía a expresar mi opinión: “¡¡Porque tu forma de andar es de maricón, y me ofende a la vista!!”, me eructó a dos centímetros de mi cara, mientras yo recordaba y trataba de emular a Timothy Treadwell, “El Guerrero Amable”, quien para poder convivir entre los osos Grizzly de Alaska, durante 13 años, tuvo que convertirse en Samurai cada vez que fue retado (a excepción de la última, en la que probablemente perdió la concentración…, y la vida)

 

 

No fue el Guerrero Amable el único que visitó mi mente en esos cruciales momentos. Había llegado el momento de demostrar que todo lo aprendido sirve para algo más que para “hacerme el interesante” durante una conversación:

“Es en los momentos difíciles cuando es más importante mantener la presencia” volvió a susurrarme Eckhart.

Cierto. Si en ese momento en el que el Señor Oscuro me explicaba que iba a “curarme” a hostias, pues “para disfrutar, antes hay que sufrir”, hubiera liberado mi mente, ésta me habría explicado las mil y una razones para sentir miedo, y lo hubieran delatado mis ojos, mis rodillas, y mi voz, colmando de placer al Caballero Negro, pues era exactamente lo que esperaba y deseaba, pero ninguna de mis partes tembló cuando le expliqué a mi tenebroso hermano, que nadie que pretenda vivir con dignidad (la única forma posible de vivir) puede ceder ante las amenazas de un matón. Juan, quien a pesar de ser tan homófobo y misógino como su amigo, en ningún momento me faltó el respeto (muy al contrario) me estrechó la mano, y tras expresarnos mutuamente el placer de habernos conocido, se llevó al Orco Pardo.

 

Me encontraba aún reflexionando sobre lo ocurrido, cuando en el preciso momento en el que me pregunté si volvería a superar con nota la prueba, la próxima vez que nos volviéramos a encontrar (lo cual sucedería tarde o temprano), una mano golpeó en la barra, a mi espalda, y mientras giraba mi cuello, supe que el segundo asalto sería mucho antes de lo deseado:

Insistieron en invitarme a una cerveza, y reanudamos la conversación de forma amigable, pero no pasó mucho tiempo hasta que la voz interna y enferma que le atormenta volvió a increparle: “pero… ¿¿cómo te puede caer bien este pedazo de maricón??” Y la fiera volvió a rugir: “¡Tienes que cambiar! ¡Hazlo aunque sea por tu padre!” Le expliqué que mi padre no tiene ningún problema conmigo. “¡¡¡NINGÚN PADRE PUEDE ESTAR ORGULLOSO DE UN HIJO MARICÓN!!! ¡¡¡TE MERECES UNA SOMANTA DE HOSTIAS!!!”.

Por lo que una vez más, volví a olvidar las palabras, los actos, y los pensamientos, y me limité a mostrarle mi SER. No se trata de lo que hagas en ese momento, y mucho menos de lo que digas, sino de lo que ERES.

 

Me explicó que ellos jamás hablan con los de mi especie, y que por tanto, ese imposible encuentro tenía un significado oculto: la vida me había regalado un profesor que me iba a enseñar a ser un hombre. “Cuando salgas mira a la luna, y dale las gracias”, fue lo último que me dijo mientras abandonaban el cuadrilátero por segunda vez consecutiva, dejando las clases hombrunas para mejor ocasión.

No se marcharon tan precipitadamente porque hubieran concluido sus consumiciones (sus copas quedaron intactas en la barra). Ante la presencia de una elevada vibración, la energía de oscilación lenta solo tiene dos opciones: transmutarse o marcharse; y Carlos “El Macho Oscuro”, aún no está preparado para subir ese peldaño.

 

“¡GRACIAS!” le dije a la luna llena, minutos más tarde mientras ascendía hacia mi casa. Y “¡GRACIAS!” fue la última palabra que le dije a él: “Mírame a los ojos Carlos, pues quiero que sepas que lo que te voy a decir es sincero: GRACIAS”.

GRACIAS porque eres un maestro enviado por ese PADRE que está orgulloso de todos sus hijos (tú incluido), para enseñarme a SER un hombre. Un hombre en el mejor sentido de la palabra. Un sentido que tú, querido hermano, aún no estás preparado para comprender. Aún así: GRACIAS.

 

“Los que son más difíciles de amar, son los que más lo necesitan” “Sabiduría no es lo mismo que Conocimiento. La Sabiduría consiste en hacerlo”, explica Sócrates en “El Guerrero Pacífico”, gran película que tuve la “suerte” de encontrarme pocos días antes, mientras me paseaba por los diferentes canales, en un intermedio de “Futurama”.

 

 

Recordé todas las ocasiones en las que he tenido que enfrentarme a un matón; casi todas ellas durante mi tierna infancia. Sólo recuerdo una en la que vencí: fue tal el sentimiento de ira generado por el abuso, que una puerta se abrió en mi interior, por la que entró La Fuerza, y lo empotré contra la pared, ante sus atónitos ojos, y los del resto, que no podían comprender de donde había salido ese huracán, pues de un cuerpo tan enclenque no era posible.

Décadas más tarde he vuelto a vencer, no al matón de carne y hueso, quien en última instancia es un profesor, y un hermano, sino al MIEDO (el único matón que puede impedirte VIVIR), en esta ocasión, como un Guerrero Amable, Pacífico, Silencioso…

 

“Las verdaderas batallas de un guerrero son internas”. Sócrates.

 

Ningún fétido Orco se cruzó en mi camino mientras paseaba entrada la noche, por el peligroso barrio de La Boca, o la lúgubre Barracas, en Buenos Aires.

No quiso el azar, y menos el sincronismo, que algún peón del lado oscuro me asaltara en las oscuras calles de Villazón, en Bolivia.

No se equivocó mi instinto, haciéndome sentir seguro en las inseguras calles de la nocturna Cuzco, en Perú.

INTRODUCCIÓN: “Caminante del Cielo”

Dice el Calendario de las 13 Lunas, que un Caminante del Cielo dormido, sufre el encierro, cae con facilidad en la depresión, no supera sus limitaciones…

Pero cuando Despierta… Se Libera, y Libera a los demás… Rompe los barrotes, las estructuras o prejuicios… Y sale a Volar… Explora el Espacio Interno y Externo… Une el Cielo a la Tierra…

CAPÍTULO I: “The King of the Barraca”

Existe un tipo de miedo, diferente al que uno siente cuando le persigue un león de la Sabana. Se trata de un miedo irracional, que no obedece a ningún peligro inmediato. Una especie de ruido de fondo, que en muchos casos pasa inadvertido por ser demasiado habitual…

CAPÍTULO II: “Piensa Bien”

Ya he participado en mi primera mani bonaerense con final en Plaza de Mayo, para denunciar las maldades del gobierno chino, con motivo de la llegada de la antorcha olímpica a Buenos Aires…

Me preguntaba la razón por la que una mani, bastante minoritaria, formada por hippies, Rastas, y pacíficos ciudadanos de edad avanzada, iba rodeada por columnas de Pretorianos armados hasta los dientes…

CAPÍTULO III: “La Vida es Sueño”

Algo me despertó. Más bien alguien, el compañero de la litera contigua. Me preguntó si podía meterse en mi estrecha litera, y yo con las pocas luces que habían despertado, desde el submundo de la duermevela, le pregunté si no tenía suficiente sitio en la suya, con lo que sonrió y se retiró, volviendo yo a quedarme dormido…

CAPÍTULO IV: “Leyenda Personal”

En ocasiones, sentado en una terraza degustando una Quilmes, levanto la mirada del libro de turno, y me digo a mí mismo entre sorprendido y maravillado: “¡Estás en Buenos Aires, loco!”.

CAPÍTULO V: “Hasta Luego”

Una vez más he vuelto a ser adoptado por una Gran Familia de esta gran ciudad, con la que he vivido un domingo de lujo: la familia de nuestra querida Lady Marian.

Una vez más he de hablaros de un Rey de un hogar repleto de Hermosa Vida, y un artista del asado argentino, que no toca la guitarra (que yo sepa) pero es un conversador con el que charlar durante exquisitas horas es, como dicen por estos pagos, un gustazo…

CAPÍTULO VI: “Palabras para…”

Cuando me adentré en el País de las Mariposillas, lo hice con la disposición de quien da inicio a un Nuevo Viaje tras un Bello Viaje. Adorable incertidumbre.

Deslizábame pausado a través de senderos solitarios bañados por el sol, dejándome sorprender por la belleza de las flores y las mariposillas, y el buen rollo de la biodiversidad en su conjunto, mosquitos inclusive…

CAPÍTULO VII: “La Maestra”

Comenzó con un ligero aunque molesto y amenazador dolor en una muela, que afronté como no podía ser de otra forma, con optimismo (“nada que no solucione unas sesiones de meditación, seguro que remite”). Mas no es el del dolor el estado más óptimo para meditar, y tuve que suspender la redacción de “Palabras para…”, y…

CAPÍTULO VIII: “Are You Ready to Rock?”

Había decidido sustituir mi encuentro con el maestro Sri Sri Ravi Shankar, quien durante esta semana ha estado maestreando por Buenos Aires, por un encuentro con el Maestro David Coverdale, líder de la banda de Hard Rock más elegante de todos los tiempos: Whitesnake. Pero…

CAPÍTULO IX: “La Vuelta al Mundo en 30 Días”

No es de extrañar que mis sensaciones sean una mezcla de las de los protagonistas del Viaje al Centro de la Tierra, y los de Mr Fogg…

CAPÍTULO X: “The Game”

Cuenta mi Carta Astral a quien sabe leerla, que viví sobre protegido en mi anterior encarnación, por lo que decidí volver a pelear un nuevo asalto, en el que superar la inmadurez consecuente, y crecer. “Poco a poco, pues no es cuestión de empezar con excesiva chulería”, debí de pensar a la hora de saltar al Ring…

CAPÍTULO XI: “La Princesa de la Torre Eiffel”

Érase una vez una bella princesa atrapada en lo alto de una torre, esperando a ser rescatada por su joven y apuesto príncipe azul.

Aunque bien puede suceder que al joven y apuesto príncipe azul se le adelante un ogro verde, o como en el cuento que nos ocupa, un maldito hippie vasco harapiento…

CAPÍTULO XII: “Mensajes Cósmicos”

Me encanta la Sabiduría del Universo. Cómo sabe que si no me aprieta las pelotas me quedo mirando la luna de Sucre (que es la misma que la de Valencia) tres meses.

Mi harapienta y grasienta mochila vuelve a estar lista para la aventura, y mariposas vuelven a revolotear en mi estómago…

Cusco Perú

CAPÍTULO XIII: “Yuspajara”

Millones de furgotaxis, pollo cada 2 metros, comida rápida cada 2 cm, todo tipo de productos y servicios cada 2 mm, legiones de limpiabotas (por fin me han desvirgado), humoristas (he comprado un DVD de humor boliviano), bailarines, cantantes de toda edad y condición, predicadores políticos y religiosos… ¡ME ENCANTA LA PAZ!

CAPÍTULO XIV: “¿O Fue Todo Un Sueño?”

25 de Julio del 2008 (día del no tiempo en el calendario Maya) 1:30 AM aproximadamente.

Artísticas formas de vivos colores decoran de pronto el escenario de mi mente, en el preciso instante en el que me siento en la taza del váter. El cofre del Tesoro tras el cual crucé un océano, abre su tapa súbitamente en tan gracioso instante, demostrando que la Planta Maestra tiene sentido del humor. El esperado y a la vez temido momento, ha llegado…

La Perla Del Titicaca Rumbo a Bahía Blanca Copacabana Bolivia

El VIAJE Exterior Es El Reflejo Del VIAJE Interior

Relatos de un Viaje Interior Viaje Exterior a través de Argentina, Bolivia, Perú… reflejo del Viaje de la Conciencia…

La vida no depende de la probabilidad, ni del azar. Aunque no esté de más la precaución, tendrás que enfrentar tus pruebas cuando llegue el momento, estés donde estés.

Mientras tanto, relájate, y V*I*V*E

 

GRACIAS Hermano en la Sombra, pues  es en tu oscuridad donde Brilla La Luz  YO TE AMO.

Jose Zabaleta Viaje Iniciático Viaje Interior Viaje Exterior

 

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