Millones de furgotaxis que paran cada x metros, y cuyas puertas se abren para que un francotirador dispare perdigones, no con una semiautomática como Fénix y Murdoch, sino con la boca: “uno sincuenta autopista, uno sincuenta autopista, uno sincuenta autopista, uno sincuenta autopista, uno sincuenta autopista, uno sincuenta autopista…”, cual brokers de bolsa espitosos, dándote la impresión de hallarte en Wall Street. Pollo cada 2 metros, comida rápida cada 2 cm, todo tipo de productos y servicios cada 2 mm, legiones de limpiabotas (por fin me han desvirgado), humoristas (he comprado un DVD de humor boliviano), bailarines, cantantes de toda edad y condición, predicadores políticos y religiosos: a mi izquierda un aymará pontifica sobre las responsabilidades de los suyos sobre su situación, mientras a mi derecha debaten sobre la vanidad y la biblia (me hubiera encantado participar, pero qué sé yo sobre el comportamiento político social de los aymará, o sobre lo que dice el Eclesiastés respecto a la vanidad).
Me encanta La Paz.
Aunque he de reconocer que ni en La Paz ni en ninguna otra parte estoy cosechando mucho éxito en mis salidas nocturnas, pues si me despedí de La Paz, brindando con un Policia Nacional boliviano, mis aventuras lobeznas bajo la Full Moon en Sucre, se las traen:
Jueves Noche
Fiesta religiosa para recaudar fondos en los exteriores de una iglesia, con bandas de Pop Cristiano. “Jesucristo me dijo a la derecha” es el título del temazo cuyo mensaje no podría ser más descriptivo de la realidad religiosa.
“Jesucristo me dijo a la derecha, a la derecha, a la derecha”, cantaba la vedette de Cristo mientras todo cristo se movía hacia la derecha. “Jesucristo me dijo a la izquierda, a la izquierda, a la izquierda”, entonaba la ninfa del Creador mientras el público se movía hacia la izquierda. “Jesucristo me dijo hacia adelante, hacia adelante, hacia adelante”, trinaba la vestal del TODOpoderoso mientras la concurrencia se movía hacia adelante. “Jesucristo me dijo hacia atrás, hacia atrás, hacia atrás”, oraba la sacerdotisa del Omnipotente mientras el respetable se movía hacia atrás (ni siquiera en el concierto de Mariela y Alberto he sentido tanto no tener la cámara).
Exactamente lo contrario de lo que explicó Bryan en la gran película de Monty Python: “no tenéis que seguir a ningún mesías, pensad por vosotros mismos”, y justo lo opuesto a lo que se refería Cristo cuando decía “seguidme” (haced como yo: ¡sed Dios!).
Viernes Noche
Karaoke. Tendríais que haber visto al pedazo de Camilo Sesto que sentado a mi lado en la barra, cantaba cada tema Camilesco gozándola como no la gocé yo frente a la Serpiente Blanca en Luna Park. Aunque lo mejor vendría cuando se me acercó a saludar y charlar Frans (creo), quiso presentarme a su señora esposa, y a sus compañeros de mesa, y si le doy más bola me invita a comer en casa de sus suegros.
Sábado Noche
Psychedelic Trance Private Party bajo la luna llena, con mi iPod en el jardín del Hostel, en compañía de Claus (el nomo del jardín). Nos faltaron un par de elfas (a cada uno), y unas Psilocybe Cubensis, pero como le dije a Claus: “dejemos la perfección para Idanha -a-Nova.
“Mala suerte, buena suerte, quién sabe”, os dije en mi anterior carta. Y si el equipo de atención al cliente más incompetente del planeta (Air Comet), facultad de odontología de Buenos Aires incluida, no me hubiera hecho mover el culo de Sucre por creer que mis días estaban contados (finalmente vuelo el 6 de agosto), no hubiera tenido el honor de celebrar el año nuevo, y bailar bajo la Wiphala con mis hermanos aymará (Evo Morales inclusive) en las ruinas del centro espiritual andino preincaico de Tiwanaku, en el solsticio de invierno, y ser testigo del primer rayo de sol incidiendo en una de las esquinas de la puerta del templo.
Para poder ofreceros el testimonio gráfico de tan mágico momento, me jugué las manos bajo el intenso frío de Tiwanaku antes de la salida de Inti:
Tras los bailes, nuestro guía Juan (creo), del que me enorgullezco de haber aprendido algunos secretos de tan increíble civilización, nos explicó algunas cosas sorprendentes: ¿cómo explicar que siglos antes de la llegada de Cristobulus Colombus, tallaran elefantes o caras de las diferentes razas del planeta (negros y polinesios incluidos) en sus templos? ¿Cómo explicar que dibujaran el lago sagrado Titicaca en sus vasijas, con su forma de puma, cuando esto sólo puede apreciarse desde el cielo?
Juan nos contó también que cuando Evo Morales fue investido en Tiwanaku, el cielo estaba encapotado y llovía a mares. Los sacerdotes desde lo alto de la pirámide de Akapana soplaron hacia las nubes y estas se apartaron dejando un claro soleado encima del templo en el que se encontraba el presidente, mientras llovía alrededor. “Puedes preguntar a cualquier testigo”, me dijo en respuesta a mi expresión de asombro.
Como colofón de la experiencia, nuestro chamán quemó unas ofrendas a la Pachamama (madre tierra) frente a la cordillera de los Andes, y según el color blanco de las cenizas en el fondo, y el negro en la superficie (símbolo de que nuestras faltas salieron hacia el exterior tras pedirnos perdón mutuamente por ellas), nuestros respectivos viajes se completarán con buena suerte.
Siempre me da pena dejar cada lugar que visito, así como siempre me deleito en cada sitio nuevo al que llego. Me tuve que obligar a partir de La Paz al día siguiente en dirección Copacabana, para poder disfrutar de unos días de meditación y relax en Titicaca, donde pude degustar mi primera trucha titicacense al ajillo:
Viajé hacia Copacabana (tras ser estafado en un puesto de inmigración en Titicaca donde cerraron el círculo, y tuve que pagar 150 bolivianos de multa por evasión de frontera, porque en la frontera de Villazón no me sellaron el pasaporte) tratando de convencerme de que el universo pondría en mi camino a las personas adecuadas en mi camino hacia la Planta Maestra.
Caminaba, tras dar buena cuenta de la trucha, hacia un lugar apartado donde una mensajera del infinito me había indicado que se encontraba un alojamiento (Sol y Luna) económico, y adecuado para la meditación (y así me lo pareció al llegar a él). Continué con mi paseo, me crucé con dos hombres junto a un pequeño camión, que se me quedaron mirando, y seguí sin darle importancia, pero cuando volví a cruzarme con ellos mientras me dirigía hacia el Calvario para poder disfrutar de la puesta de sol, les pregunté si necesitaban ayuda, y vaya si la necesitaban, pues el camión no podía salir debido a la falta de rozamiento entre las ruedas y las resbalosas piedras de la orilla del lago.
Uno tras otro fueron llegando más paseantes que se incorporaban al equipo de rescate, cuyos últimos integrantes fueron un pareja de lindos peruanos (Lucho y Yanis). Tras horas de duro pero gratificante trabajo (físico y mental), gran esfuerzo y dedicación, en justa coincidencia con la puesta de sol que pretendía disfrutar desde lo alto de El Calvario, el fabuloso equipo liderado por el anciano Señor Manuel, que a pesar de su sonda, y las regañinas de su hija se empeñaba en añadir su esfuerzo al del resto del equipo (sin su fe y apoyo moral e intelectual no lo hubiéramos logrado), el camión fue liberado de su cautiverio.
Tras dispersarse el “Dream Team”, Lucho, Yanis y servidor, nos quedamos charlando, y la buena conexión (o buena onda como dicen ellos) fue tal, que pasamos juntos tanto la velada, como el día siguiente en una barca explorando sapos de piedra y playas de arena blanca.
Gracias a ellos he podido participar en el Inti Raymi (Fiesta del Sol), aunque esto no deja de ser secundario cuando conoces gente tan hermosa. Pienso que por tener tantos y tan buenos amigos, la Ley de la Atracción me ofrece más en cada lugar al que llego, en justa correspondencia a mis vibraciones. Y aunque mi idea en principio era volver a Copacabana tras concluir Cusco – Machu Pichu para conocer la Isla del Sol, ahora la prioridad es visitar Lima para poder disfrutar unos días más con estos amigos que se incorporan a mi corazón.
Y tras un pequeño susto en la frontera en la que el responsable del Bus amenazó con dejarme de noche en tierra desierta, porque por error de algún incompetente no me hallaba en la lista, llegué a la terminal de Cusco donde me crucé con Juan, el dueño de la casa donde me alojo: amplia habitación individual, con baño y ducha (no funciona, he de ducharme con cubos) privados, confortable cama, mesa y silla con TV (de cuando nació el bueno de Juan), por 12 soles (serán un par de €).
El Inti Raymi fue la fiesta más importante en tiempos de los Incas. Se celebraba con ocasión del solsticio de invierno, el año nuevo solar para un pueblo cuyo principal objeto de culto era el Dios Inti (el Sol), en la plaza Huacaypata en la ciudad de Cusco.
Se trata de una especie de Romería de Santa Isabel, pero a lo bestia, en la que en lugar de rosquillas comen entre otras cosas roedores asados, y en lugar de Ezpata Dantza, cientos de figurantes representan la celebración ritual de los incas.
Tras leer durante el trayecto a Cusco sobre la importancia de pasarte el día dando las gracias por todo lo bueno de tu vida, en mi última adquisición metafísica “The Secret”, desperté en Cusco dando las gracias, y no paré durante toda la jornada. Y dando las gracias me encontraba, cuando para poder ofreceros el testimonio gráfico de tan mágico momento:
Me jugué la cartera y la perdí, pues tras grabarlo me percaté de que esta ya no estaba en mi bolsillo. Unos 80 soles (no es mucho, pero teniendo en cuenta que aquí un menú te cuesta 3, puedes sobrevivir un tiempo), el carnet de Hostelling International (nada irreversible), un DNI (español y encima caducado, se lo puede meter por el orto), una tarjeta de crédito (como le pase algo a la otra se me complica el viaje, pero no ocurrirá), y la propia cartera, que aunque estaba hecha un Cristo, era un regalo de una buena amiga (aunque ya me regalarás otra, ¿ez?)
“¡Mala suerte!”, le dije a un joven que se interesó por mi caso. “¡Buena suerte!”, pensé seguidamente, teniendo en cuenta que no me la robaron en las postrimerías del viaje, cuando aún no se me había ocurrido diversificar riesgos y llevaba las dos tarjetas en la cartera.
Descendía junto al resto de la Súper Tropa hacia la ciudad (a diferencia de en Santa Isabel ni bajan con trikitilaris cantanto “bat, bi, hiru, lau…euskaldunak irabazi”, ni les echan agua), pensando si lograría anular la tarjeta antes de que al habilidoso se le ocurriera probar suerte con numeraciones sencillas (precisamente el día anterior cruzó mi mente la idea de que tener una clave de 4 números iguales podría suponerme un disgusto, pero es que mi memoria ya no es lo que era), cuando me crucé con dos pobres ancianos, uno pidiendo colaboración ciudadana mientras tocaba malamente una flauta con sus dos muñones, y el otro con un cartel que informaba sobre su ceguera.
Aunque te roben hasta el último centavo, dejándote los calzoncillos como única pertenencia, no hay razón para lamentarse si conservas manos y ojos para trabajar, por lo que a pesar del dinero sustraído tanto por rateros ilegales, como por funcionarios de aduanas, no encuentro motivo para no despedir esta carta como había pensado hacerlo el día anterior:
Eskerrik Asko, Gracias, Thanke, Merci, Obrigado, Arigato, Yuspajara (compré en el Inti un diccionario de Aymara Quechua- Castellano)
PostGracias: A los que viajéis con portátil y necesitéis conectaros a Internet, he de informaros de que tanto el gobierno municipal de Sucre, como el de Cusco, debido a la masiva afluencia de turistas y viajeros decidieron ofrecer el servicio Wi FI en sus respectivas plazas principales. Y a estos gobiernos municipales he de pedirles si me leen, que para alcanzar los objetivos propuestos necesitarán gastar algo más de dinero en conexiones WI FI que funcionen, pues para el caso, que instalen botes de Danone unidos con hilos. También sería conveniente que habilitaran salas para ello, pues aun en el caso de que funcionaran, en una plaza soleada el contenido de la pantalla del ordenador queda un tanto disimulado. Para hacer lo que han hecho, mejor se hubieran gastado el dinero en travestis.
Gracias a la iniciativa privada pude trabajar en Sucre (Joy Ride) y puedo hacerlo en Cusco desde la privilegiada atalaya del Capuchino (no podía llamarse de otra forma), en la Plaza de Armas.
PostTODO: Cuando hablé a Lucho y a Janis sobre mi búsqueda en Perú, me hablaron de Chakira quien se encuentra actualmente en Cusco, y me facilitaron su correo. Hace un par de días tuve el placer de llegar al último tema del concierto que dio su banda “Amaru Pumac Kuntur”en el Ukukus (muy buena música, y mucha belleza):
Hoy nos hemos conocido, hemos charlado tomando chicha y comiendo cariñito en San Blas, en la casa de su mamita. “No existen las casualidades” es una de las primeras cosas que me ha dicho este Guerrero Nazca, “has llegado en el momento adecuado” (dentro de pocos días, tras una preparación en conocimiento y arte guiado por él, participaré en una ritual de ayahuasca en el Valle Sagrado, con una chamán de más de 90 años.
Me ha preguntado si he leído “Las 9 Revelaciones”; y me ha explicado dónde encontraron el pergamino (imposible retener toda la información que sale de su boca). He leído el libro, y lo estoy viviendo.
Hoy he sabido en lo más profundo de mi SER y con toda la fuerza de lo evidente, lo que ya supe a los pocos minutos de comenzar a charlar con Lucho y Janis: Aquel camión se quedó atrapado entre las piedras de la orilla del Titicaca para que nos conociéramos.
Amaru Pumac Kuntur

2 Responses to “CAPÍTULO XIII: “Yuspajara””
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June 7th, 2010 at 4:10 am
Jesucristo no te quita la capacidad de penzar o razonar por ti mismo, es más el te la ofrece, al no decirte cosas comolas que este señor dice"no sigas….razona por ti mismo"desde el inicio ya te dijolo que tienes que hacer.Cristo lo unico que hace es ponerte dos caminos la vida y la muerte, Seguirlo no significa dejar de pensar todo lo contrario tienes que pensar más y ser menos instintivo o impetuoso, pero vale la pena pues el te llena y seras felíz como Él quiere que seas,acude a la confeción, comulga y haz todo lo que tengas que hacer para poner tu al ma enPaz con Dios NO TE ARREPENTIRAS.
Bendiciones y que Dios y María te cuiden.
June 7th, 2010 at 4:44 pm
Hola Raquel.
Bryan INVITA a sus seguidores a que dejen de seguirle como borregos y piensen por sí mismos. No les dice lo que tienen que hacer.
Para estar en PAZ no necesito intermediarios ni confesores. ¿Por qué tendría DIOS que interponer intermediarios entre EL y YO? Somos UNO.
GRACIAS por compartir, y por tus bendiciones y buenos deseos.
Abrazo Eterno.