Dec 24

Imagen Yin-Yan Viaje a través de la oscuridad“Puedes elegir ser cualquier parte de Dios que desees ser”, le dije a la Pequeña Alma. “Eres Divinidad Absoluta, experimentándose a sí misma. ¿Qué Aspecto de la Divinidad deseas experimentar ahora como Tú?”

“¿Quieres decir que tengo una alternativa?”, pregunto la Pequeña Alma.

Yo respondí: “Sí. Puedes elegir experimentar cualquier Aspecto de Divinidad en, como y a través de ti”.

“De acuerdo”, dijo la Pequeña Alma, “entonces, elijo el Perdón. Deseo experimentar a mi Yo como ese Aspecto de Dios llamado Perdón Total”.

Esto creó un pequeño desafío, como podrás imaginar.

No había nadie a quien perdonar. Todo lo que Yo he creado es Perfección y Amor.

“¿Nadie a quién perdonar?”, preguntó la Pequeña Alma, con cierta incredulidad.

“Nadie”, repetí. “Mira a tu alrededor. ¿Ves algún alma menos perfecta, menos maravillosa que tú?”

La Pequeña Alma giró a su alrededor y se sorprendió al verse rodeada por todas las almas en el cielo. Habían llegado desde lejos, de todos los confines del Reino, porque escucharon que la Pequeña Alma sostenía una extraordinaria Conversación con Dios.

“¡No veo a nadie menos perfecto que yo!”, exclamó la Pequeña Alma.

“¿A quién tendré que perdonar entonces?”

En ese momento, otra alma se acercó de entre la multitud. “Puedes perdonarme a mí”, dijo esta Alma Amistosa.

“¿Por qué?”, preguntó la Pequeña Alma. “Llegaré en tu próxima vida física y te haré algo, para que perdones”, respondió el Alma Amistosa.

“Pero, ¿Qué? ¿Cómo podrías tú, un ser de tan Perfecta Luz, hacer que desee perdonarte?”, quiso saber la Pequeña Alma.

“Oh”, sonrió el Alma Amistosa, “estoy segura de que podemos pensar en algo”.

“Por qué deseas hacer esto?” La Pequeña Alma no podía comprender por qué un ser de tal perfección deseaba disminuir tanto su vibración, que pudiera en realidad hacer algo “malo”.

“Simple”, explicó el Alma Amistosa, “lo haré porque te amo. Deseas experimentar a tu Yo Perdonando, ¿no es así? Además, hiciste lo mismo por mí”. “¿Lo hice?”, preguntó la Pequeña Alma.

“Por supuesto. ¿No lo recuerdas? Hemos sido Todo de Eso, tú y yo. Hemos sido el Arriba y el Abajo y la Izquierda y la Derecha. Hemos sido el Aquí y el Allí y el Ahora y el Entonces. Hemos sido lo Grande y lo Pequeño, el Hombre y la Mujer, el Dios y lo Malo. Todos hemos sido el Todo de Eso.

Lo hicimos por acuerdo, para que cada una de nosotras pudiera experimentarse a sí misma como La Parte Suprema de Dios, porque comprendimos que…

“En la ausencia de eso que No eres, Eso Que Eres NO es”

“En ausencia del “frío” no puedes sentir “calor”. En ausencia de la “tristeza”, no puedes estar “feliz”; sin eso que llaman “mal”, la experiencia que llaman “bien” no puede existir.

Si eliges ser una cosa, algo o alguien opuesto a eso tiene que mostrarse en algún lugar de tú universo para hacer eso posible“.

El Alma Amistosa explicó entonces que esas personas son ángeles Especiales de Dios y esas condiciones son Regalos de Dios.

“Sólo pediré una cosa a cambio”, dijo el Alma Amistosa.

“¡Cualquier cosa! Cualquier cosa”, respondió la Pequeña Alma. Estaba entusiasmada al saber que podría experimentar cada Aspecto Divino de Dios. Entonces comprendió el Plan.

“En el momento en que yo te golpee y te aniquile”, dijo el Alma Amistosa, “en el momento en que yo te haga lo peor que puedas imaginar, en ese mismo momento… recuerda Quién Soy Realmente”.

“¡Oh, no lo olvidaré!”, prometió la Pequeña Alma. “Te veré en la perfección en la que tengo ahora y recordaré siempre Quién Eres”.

Es una historia extraordinaria, una parábola increíble.

La promesa de la Pequeña Alma es la promesa que Yo te hago. Eso es lo que no cambia. Sin embargo, Mi Pequeña Alma, ¿has cumplido esta promesa con los demás?

No, me entristece decir que no.

No estés triste. Sé feliz al notar lo que es verdad y estate alegre por tu decisión de vivir una nueva verdad.

Dios es una obra en progreso, al igual que tú. Recuerda siempre esto:

Si te ves como Dios te ve, sonreirás mucho.

Ahora, vayan y véanse mutuamente como Quienes Son Realmente.

Observen, observen. OBSERVEN. Yin Yan Viaje de la Vida

Ya te dije que la diferencia principal entre ustedes y los seres muy evolucionados es que ellos observan más.

Si desean aumentar la velocidad con que están evolucionando, traten de observar más.

Conversaciones con DIOS (Volumen III) Neale Donald Walsh

Clic: Viaje Iniciático: “En Ausencia de eso que No Eres, Eso que Eres No Es” ¡Feliz Falsedad!

Dec 23

Imagen Yin-Yan Viaje a través de la oscuridadHabía una vez un alma que sabía que ella era la luz. Era un alma nueva, y, por lo tanto, ansiosa por experimentar. «Soy la luz -decía-. Soy la luz.» Pero todo lo que supiera al respecto y todo lo que dijera al respecto no podían sustituir a la experiencia. Y en la esfera de la que surgió esta alma no había sino la luz. Todas las almas eran grandiosas, todas las almas eran magníficas, y todas las almas brillaban con el brillo imponente de Mi propia luz. Así, la pequeña alma en cuestión era como una vela en el sol. En medio de la más grandiosa luz -de la que formaba parte-, no podía verse a sí misma, ni experimentarse a si misma como Quien y Lo Que Realmente Era.

Sucedía que esta alma anhelaba una y otra vez conocerse a si misma. Y tan grande era su anhelo, que un día le dije:

-¿Sabes, Pequeña, qué deberías hacer para satisfacer este anhelo tuyo?
-¿Qué, Dios Mío? ¡Quiero hacer algo!- me dijo la pequeña alma.

Debes separarte del resto de nosotros –respondí- y luego debes surgir por ti misma en la oscuridad.

-¿Qué es la oscuridad, oh, Santo?- preguntó la pequeña alma.
-Lo que tú no eres - le respondí y el alma lo entendió.

Y eso hizo el alma, apartándose del Todo, e incluso yendo hacia otra esfera. En esta esfera el alma tenía la facultad de incorporar a su experiencia todo género de oscuridad. Y así lo hizo.

Pero en medio de toda aquella oscuridad, gritó:

-¡Padre, Padre! ¿Por qué me has abandonado?

Igual que vosotros en vuestros momentos más negros. Pero Yo nunca os he abandonado, sino que estoy siempre a vuestra disposición, dispuesto a recordaros Quiénes Sois Realmente; dispuesto, siempre dispuesto, a recibiros en casa.

Así pues, Sé la LUZ en la oscuridad, y no la maldigas.

Y no olvides Quién Eres mientras dura tu rodeo por el camino de lo que no eres. Pero alaba la creación, aunque trates de cambiarla.

Y sabe que lo que hagas en los momentos de mas dura prueba puede ser tu mayor triunfo, ya que la experiencia que creas es una afirmación de Quién Eres, y de Quién Quieres Ser.

Yin Yan Viaje de la Vida

Te he explicado esta historia -la parábola de la pequeña alma y el sol- a fin de que puedas entender mejor por qué el mundo es como es, y cómo puede cambiar en un instante en el momento en que cada uno recuerde la divina verdad de su más alta realidad.

Conversaciones con DIOS (Volumen II) Neale Donald Walsh

Clic: Viaje Iniciático: “Sé la LUZ en la Oscuridad y no la maldigas” ¡Feliz Falsedad!

Dec 15

Era un niño muy tímido que no caía demasiado bien a los demás niños de primer curso. Cuando se aproximaba el día de San Valentín, a su madre le encantó que una tarde le pidiera que escribiera el nombre de todos los niños de su clase para hacerle un regalo a cada uno. Fue recordando lentamente los nombres en voz alta, mientras su madre tomaba nota en una hoja de papel. Al niño le preocupaba terriblemente que se le olvidara alguno.

Pertrechado con un cuaderno de hojas recortables de San Valentín, tijeras, lápices de colores y pegamento, se puso a trabajar concienzudamente, siguiendo la lista. Cada vez que terminaba una tarjeta, su madre escribía el nombre con letra de imprenta en un trozo de papel y observaba al niño mientras lo copiaba laboriosamente. La satisfacción del niño aumentaba en la misma medida que el montón de tarjetas.

Entonces la madre empezó a preocuparse, pensando si los demás niños también le regalarían una tarjeta de San Valentín. Su hijo volvía tan rápido a casa todas las tardes para seguir con su tarea que parecía probable que los demás niños que jugaban en la calle se olvidaran de su existencia. ¡Qué espantoso sería que su hijo fuese a la fiesta con treinta y siete regalos como prueba de su cariño y nadie se hubiera acordado de él! Pensó si habría alguna forma de meter unas tarjetas entre las que estaba preparando para asegurarse de que al menos recibiera unas cuantas, pero el niño vigilaba su tesoro con tal celo y las contaba una y otra vez con tanto cuidado que no había forma de colarle ninguna. Adoptó el papel más normal de una madre, el de la paciente espera.

Por fin llegó el día de San Valentín, y observó a su hijo mientras caminaba pesadamente por la calle cubierta de nieve, con una caja de galletas en forma de corazón en una mano y una bolsa firmemente agarrada con la otra con los treinta y siete regalos que tan laboriosamente había preparado. “¡Dios mío, por favor, que le den al menos unas cuantas!”, rogó.

Pasó toda la mañana entretenida, haciendo cosas con las manos, pero su corazón estaba en el colegio. A las tres y media se sentó a hacer punto, en la silla que, como sin quererlo, le proporcionaba una visión completa de la calle.

Por fin apareció el niño, solo. A su madre se le cayó el alma a los pies. Subía por la calle, volviéndose de espaldas de vez en cuando para dar unos pasos protegiéndose del viento. La mujer forzó la vista para verle la cara. Desde lejos era una simple mancha rosada.

Hasta que el niño no entró en el sendero no la vio, una solitaria tarjeta que aferraba con la pequeña manopla roja. Solo una. Con todo el trabajo que se había tomado. Y probablemente del maestro. La labor de punto se le quedó borrosa ante los ojos. ¡Ojalá pudiera interponerse entre su hijo y la vida! Dejó la labor y fue a recibirlo a la puerta.

-¡Qué colorado vienes! –dijo- .Venga, voy a quitarte la bufanda. ¿Estaban buenas las galletas?

El niño la miró con cara resplandeciente de felicidad y satisfacción.

-¿A qué no sabes una cosa? –dijo- . ¡Que no me he olvidado de ninguna! ¡Ni de una sola!

“The Valentine” [“El Regalo del día de San Valentín”] Ruth McDonald

(extraído de “El Poder de la Intención” Wayne W. Dyer)

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La felicidad de la madre depende de los compañeros de clase de su hijo. La Felicidad del niño, depende únicamente de sí mismo. El Universo devolverá al niño esas 37 tarjetas de San Valentín multiplicadas, pero la Clave de esta Historia es que el niño no lo necesita.

Jose Zabaleta Marketing 2.0 & Marketing Multinivel

Nov 17

El Pasado tiene su intríngulis. Dicen los que han estudiado mucho, que para el cerebro es lo mismo recordar que imaginar. El Futuro también se las trae. No existe, y cuando llega ya no es futuro sino pasado. Y es el Presente el tiempo que más perplejo me ha dejado desde que tengo uso de razón. Siempre he tratado de atraparlo diciendo, o pensando (más rápido) “¡Ahora!”, pero me encontraba todavía en la “h” y ya se había escapado.

Lógico, pues la mente vive en el tiempo (pasado y futuro) y escapa continua y compulsivamente del ahora.

Siempre he dicho que me desoriento facilmente porque carezco de mapas mentales. ¿Cómo voy a tener mapas mentales si voy por la vida pensando en lo que sucedió, en lo que no sucedió, en lo que ocurrirá mañana, en lo que ójala no acontezca pasado, en el color y forma del púbis de la elfa con la que me acabo de cruzar, o CUALQUIER COSA, en lugar de en el paso que estoy dando ahora?

Pero cuando te dediques a hacer un seguimiento de tu estado interno emocional y mental, antes sabrás que te has dejado atrapar en el pasado o en el futuro, es decir, en la inconsciencia, y más rápido despertarás del sueño del tiempo al presente.

Pero ten cuidado: el falso yo infeliz, basado en la identificación con la mente, vive en el tiempo. Él sabe perfectamente que el momento presente supone su muerte y se siente amenazado. Hará todo lo que pueda por sacarte del ahora. Intentará mantenerte atrapado en el tiempo.

En cierto sentido el estado de consciencia puede ser comparado a una espera. Se trata de un tipo de espera completamente distinto que requiere que estés plenamente alerta. Algo podría ocurrir en cualquier momento, y si no estás absolutamente alerta, absolutamente en calma, te lo vas a perder. En ese estado toda tu atención está en el ahora. No te queda nada de atención para soñar despierto, pensar, recordar, anticipar. En esa espera no hay tensión ni miedo; sólo una presencia alerta. Estás presente con todo tu ser, con cada célula de tu cuerpo.

En ese estado, el “tú” que tiene un pasado y un futuro, al que solemos dar el nombre de personalidad, apenas está presente. Sin embargo no se pierde nada de valor. En esencia sigues siendo tú mismo. De hecho eres más plenamente tú mismo que nunca, o más bien, sólo ahora eres verdaderamente tú mismo.

El Poder del AHORA (Eckhart Tolle)

Llevaba ya unos días de safari tras el ahora. Santo Dios ¡Qué aburrimiento eso de no pensar! No le resultaba difícil a mi falso yo llevarme a su terreno de fantasía y diversión, parloteo mental continuado y compulsivo, a sus proyecciones hacia el futuro, hacia los sueños, hacia lo irreal.

Cuando la Princesa Diana me invitó a la Cabaña del abuelo de Heidi en Benasque, supe que se trataba de un regalo de la vida guiando mi viaje interior. Lo que no esperaba es que la REVELACIÓN llegara durante el viaje Gasteiz-Benasque sentado en la parte de atrás del coche del Komandante Liher, junto a la Princesa y su Mini Zoo. Concentré toda mi atención en el ahora, pero a diferencia de otros intentos, la mantuve unos segundos más, y más, y más… Llegaron a ser minutos, y en ese momento percibí claramente el ahora como un instante eterno, y es que la eternidad no quiere decir tiempo desde menos infinito a más infinito, sino “no tiempo”.

La primera vez que coqueteé conscientemente con el “No Tiempo”, aunque no de forma continuada sino por espacio de pocos segundos de reloj, fue en la Biblioteca Nocturna de Obtusos Demasiado Extraños, siguiendo las instrucciones de Ángel, al que llamo cariñosamente mi “Instructor Espiritual”, y es que al habitar en otras dimensiones extrañas al común de los mortales, Ángel no está para instruir gran cosa, aunque su técnica de mirar fijamente un punto y sentir el “no tiempo” mientras expiras el aire, a mí me sirvió.

Pero durante este viaje iniciático logré entrar en el ahora y permanecer en él. Ningún pensamiento me abordaba, pues toda mi conciencia se hallaba presente, y me sorprendió la total falta de esfuerzo con que me mantenía en ese estado de conciencia, comprendiendo que se debía a que es nuestro estado natural, nuestro estado despierto que hemos olvidado tras muchos años de siesta.

No se trata de un estado de trance en el que no te enteras de nada de lo que pasa a tu alrededor. Podía conversar sin dificultad con mis amigos, y era consciente de todo cuanto sucedía en el tiempo, pero es como si te encontras inmerso en la quietud eterna del fondo de un profundo lago, y el tiempo transcurriera en la superficie.

Efectivamente se trata de un estado de máxima alerta, pues consiste en emplear toda la conciencia en el ahora, en lo que ves, oyes, percibes, sientes… Es este un descubrimiento importante, pues yo pensaba que la meditación sólo podía practicarse en postura de yoga o tumbado, a oscuras, en silencio o con alguna música ambiente, pero la práctica del ahora consiste en un trabajo diario, en la cola del super, en un atasco de tráfico, mientras caminas por la calle, o en un concierto de Bon Jovi.

Durante los próximos días continué trabajando el Poder del AHORA, inmerso en la NATURALEZA, su espacio, su silencio, sus sonidos… No me resultó tan sencillo, mi mente parlanchina había vuelto y reclamaba su trono. Los siguiente puntos álgidos de este Viaje Iniciático llegaron durante la Fiesta Trance de la cabaña. Mientras los Komandantes Liher & Saldías disfrutaban de la Psicodélia junto al Fuego Iniciático de la chimenea, yo me adentraba en la oscuridad exterior y me sumergía en el lago interior eterno y sin fondo con la mirada perdida en el firmamento estrellado, tratando de averiguar con todas mis fuerzas quién soy.

Cuando cada célula de tu cuerpo esté tan presente que vibre de vida, y cuando puedas sentir esa vida en cada momento como la alegría de Ser, entonces puedes decir que te has liberado del tiempo.

Liberarse del tiempo es liberarse de la necesidad psicológica del pasado para tener una identidad; y del futuro, para hallar la realización. Representa la transformación de conciencia más profunda que se pueda imaginar. CUANDO HAS OBTENIDO LOS PRIMEROS PASOS DEL ESTADO INTEMPORAL DE CONCIENCIA, empieza un ir y venir entre la dimensión temporal y la presencia. Empiezas por darte cuenta de que tu conciencia raras veces está en el ahora. Pero saber que no estás presente es ya un gran éxito: ese saber es presencia, aunque al principio sólo dure unos segundos de reloj antes de que vuelvas a perderla.

A continuación, y cada vez con más frecuencia, eliges enfocar la conciencia en el momento presente más que en el pasado o en el futuro, y al darte cuenta de que has perdido el ahora, eres capaz de permanecer en él no sólo un par de segundos, sino periodos más largos, tal como se percibe desde la perspectiva externa del reloj.

Así antes de establecerte firmemente en el estado de presencia, es decir, antes de ser plenamente consciente, pasas un tiempo yendo y viniendo entre la conciencia y la inconsciencia, entre el estado de presencia y el de identificación con la mente. Pierdes el ahora y vuelves a él, una y otra vez, hasta que finalmente la presencia se convierte en tu estado predominante.

El Poder del AHORA (Eckhart Tolle)

Me queda mucho por bucear hacia el interior, pues al día siguiente Miss Parlanchina Quejica volvió a tomar el poder, golpe de estado mediante, aprovechando la debilidad post fiesta, y se adueñó de mí la tristeza de las maletas, las despedidas, la partida…

Me queda mucho que bucear hacia el interior, pero ya he encontrado el camino.

Hasta AHORA

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