“Este chaval es un artista con el balón”, dijo (en euskera) mi tío Joxemai con admiración, en la cocina de Elormendi (el caserío de mi abuela en Azpeitia), ante mis extrañados padres.
Y te aseguro que les ofrecí elegantes razones a mis tíos y primos para que admiraran mi arte. Era una mezcla de fútbol y ballet.
Lo que no podía comprender era por qué esa magia sólo se desplegaba en Azpeitia durante los fines de semana, mientras que de lunes a viernes en Zumarraga con mis amigos, transformado en un jugador mediocre, luchaba impotente por repetir alguno de los virtuosos regates que sólo un día antes habían fluido con tanta facilidad y felicidad.
¿Qué sabía yo sobre la forma en la que la mente humana crea y manifiesta sus creencias?
Posteriormente, con la práctica de diferentes deportes, comprobé una y otra vez que un partido que comienza con una buena jugada genera una confianza interna que te lleva a más… y viceversa.
A edades tempranas un año de diferencia marca una considerable diferencia. Probablemente fue gracias a una ligera diferencia de edad con la mayoría de mis primos de Azpeitia, la que me permitió comenzar el partido de aquella vida con una buena jugada, y convertirme en una estrella, no sólo con el balón. Ellos me convirtieron en un líder. Y como tal me comporté.
Sea como fuere y por lo que fuere, no debí de comenzar el partido de mi vida en Zumarraga con una buena jugada. De hecho mi madre tuvo que arrastrarme a mi primer día de colegio, y me tuvieron que encerrar en un cuarto para que dejara de llorar. Ese partido lo jugué con timidez y mediocridad durante muchos años. Así me veían, y así me comportaba (y así me seguían viendo).
Una reciente Mágica Noche de Viernes me detuve a meditar unos minutos en el frontón de mi barrio antes de entrar en casa. Y por primera vez comprendí el profundo significado del mensaje que me hablaba desde la pared principal: Clic: “Joku Leku” (lugar de juego)
El escenario en el que JUGAMOS se extiende más allá del frontón, y abarca el Universo. Te has encarnado en el Plano Físico para Jugar. Tú CREAS e Interpretas tus personajes (mientras quieras hacerlo).
¿Qué sabía yo sobre la forma en la que la mente humana crea y manifiesta sus creencias?
Mi pasado como estrella del fútbol, suplente mediocre, líder de un Grupo de Guerreros, y actor secundario, me ha dejado dos valiosas enseñanzas:
- CREAS lo que CREES que Eres.
- CREAS lo que te hacen CREER que Eres (si les das ese poder).

2 Responses to “JOKU LEKU”
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May 28th, 2010 at 9:35 am
muy bonito texto,la cuestion es que somos felices cuando hacemos las cosas bien independientemente de lo que piensen los demas,porque en nuestro interior, nuestro yo profundo conectado,siendo uno con el universo,FLUYE,y cuando esto ocurre cuando fluimos ,con la energia cosmica ,energia creativa,somos felices ,y ya no importa lo que los demas digan o piensen ya no necesitamos su aprobacion,pero claro,cuando somos jovenes ,todavia dependemos mucho de los demas, cuando vamos creciendo,gracias a la vida y al despertar de la conciencia, todo cambia.
bego.
May 28th, 2010 at 2:05 pm
Hola Bego. Muchas Gracias por Compartir.
La necesidad de aprobación externa es inherente al ego, y no desaparece completamente mientras exista algún grado de identificación con la mente no observada (ego). Es por ello que la inmensa mayoría de la humanidad se alimenta de halagos y sufre por las críticas, cediendo la mayor parte de su poder al mundo exterior.
Te felicito si eres completamente Soberana en tu Reino Interior.
Abrazo Eterno.